Por qué hay que ser vegetariano
Por qué hay que ser vegetariano
Nos vienen pidiendo hace rato que hagamos referencia al vegetarianismo, desde el punto de vista espiritual y desde su aspecto netamente científico. ¿Quién hubiera dicho tiempo atrás, que los grandes diarios del mundo publicarían en su tapa noticias cada vez más frecuentes sobre las ventajas ya indiscutidas del vegetarianismo? La última que recorrió las rotativas fue la referida a la proporción entre la ingesta de carne y el arrollador riesgo cardíaco. Muchos de los mismísimos premios Nobel se han convertido en difusores y practicantes confesos de una alimentación que ya no incluye cadáveres, por la lentitud nociva del proceso digestivo, en el que perdemos la mayor energía metabólica del día, y la acumulación de grasas animales como principal causa de mortalidad, incluso en un tema antes no reconocido, y ahora vox populi, como la generación de cánceres varios.
Desde el punto de vista espiritual, se explica que el animal capta el momento en que está siendo asesinado y quién lo mata, recibe una perturbación energética que le genera violencia, agresividad, y un karma residual muy duro, y quien lo consume, aunque no lo haya matado, capta en menor grado, pero en forma inevitable los efectos negativos del acto de la muerte del animal. La industria en torno al matadero es de un horror, rayano al de un campo de concentración en el cual han perdido la vida millones de seres humanos. Le estamos haciendo lo mismo al animal y creemos que podemos salir indemnes de crueldades que parecen estar socialmente aceptadas?

































