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Es sumamente interesante el estudio Numerológico del recordado y venerado Padre Mario. Su Nro. 9 está indicando que fue un alma que se encarnó para comprender el dolor de los seres humanos. El nro. 9 es llamado el “HUMANISTA Y UNIVERSALISTA”, arquetípicamente es un nro. que otorga la facultad de “escuchar a sus hermanos”, comprendiendo el dolor y sufrimiento ajenos. Es en definitiva un “líder espiritual”.
Si a esto le sumamos que esta alma en especial decidió cumplir su mision a través del sacerdocio, cumplió de esta manera con su Sendero Natal, o fecha de nacimiento representado por un nro. 7. A este nro. se lo conoce como “EL NÚMERO DE DIOS” y potencia de esta manera aún más su nro. 9 de Destino, ya que el nro. 7 tiene mucho que ver con una gran sensibilidad espiritual relacionada con uno de los más hermosos atributos humanos como es la CARIDAD. De manera que tenemos aquí dos números el 9 y el 7 que por pertenecer al Plano de Conciencia Intuitivo, son “canales de comunicación” con el otro plano, el “etérico”, del cual se puede decir que “bajan” la poderosa energía desde la FUENTE DE SANACIÓN DIVINA.
Pero este DON estaba aún más potenciado en el Padre Mario por tener un nro. 22 en sus vocales, ya que este número posee una fortísima fuerza magnética. Y si como en el caso de esta alma, traía una evidente evolución espiritual previa, esa energía fue de una pureza tal que energéticamente fue mucho más poderosa que si este número hubiese estado en el nombre de cualquier otra persona cuyo desarrollo espiritual no fuese tan elevado. Además le otorgaba a Mario una gran resistencia física y moral para soportar su ardua labor de tantos años. Sabemos, los que hemos tenido el privilegio de conocerlo, las largas horas que trabajaba recibiendo cientos de personas por día. Además este nro, le otorgó la posibilidad de alcanzar renombre internacional. Sabido es que hasta el mismo Papa lo llamó para recibir su poder sanador cuando sufrió el atentado contra su vida. Mario no dejó de tener sufrimientos personales (como todos los nros. 9), ya que recibió criticas y hasta ciertas persecuciones por su DON divino, pero inteligentemente estudió medicina recibiéndose de médico. Aunque el título otorgado por la Facultad de Buenos Aires lucía colgado de la pared de la sala en la cual recibía a la gente, su único acto “medicinal” era la imposición de manos. Su número 14 en consonantes le daba una apariencia carismática que ejercía una atracción magnética sobre el público, sobre el cual ejercía una visión de simpatía hacia él. Recuerdo la vez que fui a verlo con una fotografía de un familiar mío muy enfermo. Para mi sorpresa no sólo impuso sus manos sobre la foto sino que luego lo hizo sobre mi propia cabeza. Dos años después yo sufría un accidente cerebro vascular, del cual sané inmediatamente para asombro de los médicos y sin ninguna secuela. Hoy sé que Mario percibió con dos años de anticipación ese accidente y mitigó enormemente sus consecuencias. ¡Evidentemente su percepción no era de este mundo! Hoy su “Fundación Padre Mario” continúa con su labor de ayudar a la gente más necesitada a través de obras de caridad, su espíritu sigue revoloteando por la localidad de González Catan.... ¡Y afirman que sigue habiendo curas milagrosas a pesar de su ausencia física!
Espiritualidad

































