
El Mensajero de la Verdad
“EL MENSAJERO DE LA VERDAD”
El Estudio Numerológico del más grande de los “videntes” Argentinos, es uno de esos estudios a los que yo denomino “complicadamente interesantes”. Si bien se lo ha conocido como Benjamín Solari Parravicini, es necesario hacer dos estudios Numerólogicos. Uno de ellos tomando simplemente cono nombre Benjamín Solari, por ser este su apellido paterno. En este caso el total de su Nombre da un N° 7. Pero si tomamos también el apellido Parravicini (materno) el total da un N° 1. De igual manera en el primer caso sus vocales suman un N° 4 y sus consonantes un N° 3. Y si agregamos Parravicini sus vocales suman un N° 6 y sus consonantes un N° 4. Así es como entonces decimos que el verdadero Destino del Gran vidente Argentino es el N° 7 “el Numero de Dios”, pero que el N° 1, lo convirtió en un Líder Espiritual. Sus vocales N° 4 lo hacían un hombre “terrestre” más dado a las cuestiones físicas y materiales, y de hecho la primera parte de su vida hasta los 37 años de edad fue mas dada a lo social y mundano. Sin embargo el N° 6 en vocales, si incluimos su otro apellido lo convirtieron en un “Servidor de la Humanidad”. Sus consonantes N° 3, le manifestaron a través de “sus palabras” y sus vocales N° 4, lo llevaron a “concretar” sus psicografías en el papel a través no solo de sus impresionantes dibujos sino también de sus frases aclaratorias de cada uno de ellos. El N° 7 de Destino (Nro. de Dios) le otorgó una notable capacidad “paranormal” que curiosamente por surgir de un N° 16 si se hubiese dejado “arrastrar” por la negatividad de este último número, ¡su vida podría haber caído en el desprestigio social. La única forma de aminorar o anular los efectos negativos del N° 16 es vivir con mucha humildad y espiritualidad, dejar de lado todo orgullo, y ponerse al servicio de los demás y no servirse de los otros mediante una autoridad carente de humildad. En todos estos sentidos es muy interesante observar que el N° 7 siempre lleva a una “reclusión” que puede ser literalmente “encarcelamiento”, como los ejemplos mencionados, o por el contrario una reclusión “voluntaria” pero de tipo “monástica-espiritual” con un fin superior como lo fue en el caso de Solari Parravicini. Ya que según sus biógrafos si bien en su juventud Benjamín fue muy “mundano” ya en plena manifestación de sus poderes psíquicos decide romper un noviazgo por darse cuenta que su “DON” no le permitiría llevar una vida normal como el común de la gente. Haciendo su estudio lo que más me impacta es su fecha de nacimiento: 8 de Agosto de 1898= (8+ 8+ 8) Los discípulos de PITÁGORAS le asignaban al N° 888 una relación directa con la altísima evolución de ¡conciencia Crística!, al ser humano común le asignaban el N° 777, y luego el N° 666 representaba al Anticristo, o como en el Apocalipsis lo denomina el número de“La bestia”. Si analizamos por separado el día especifico del nacimiento de Benjamín es un N° 8, a este se lo conoce como: “EL PODER”, si tenemos en cuenta que Agosto es el 8° mes y que el año 1898 suma un 26 que sumado es otro N° 8, podemos confirmar que ¡Benjamín tenia una “suma de poderes” fuera del común de los mortales! Pero Benjamín no dejaba por ello de ser humano, si bien fue un alma que vino a este mundo con una “mision trascendental” también hay que decir que previamente tuvo que superar su parte más débil. Generalmente todo líder espiritual debe luchar con su energía más densa, pongo por ejemplo el caso de Mahatma Gandhi. Igualmente del estudio Numerológico de Benjamín surge una lucha interna que consistió en la aceptación del surgimiento de sus “poderes paranormales”. Si tenemos en cuenta que según sus biógrafos Benjamín era un típico muchacho porteño inclinado a las salidas nocturnas y a las conquistas sentimentales debió ser muy conmocionante para él el surgimiento de la “voz” que le dictaba mensajes y psicografías(dibujos) alrededor de sus 38 años de edad. Su primer dibujo psicográfico mostraba el linchamiento de Mussolini junto a su amante Clara Petracci hecho histórico acaecido en 1945, siendo que el dibujo predictivo ¡le fue “dictado" en 1936, es decir 9 años antes! Mucho debe haber sido el sufrimiento de Benjamín, a juzgar por el relato de familiares suyos que aun viven. Ya que según cuentan había noches en las que no podía siquiera dormir porque “le bajaba información” y se veía impulsado a tomar papel y lápiz y escribir y dibujar lo que la voz le dictaba... así resulta comprensible que rompiera su noviazgo con una muchacha de la cual estaba enamorado, al llegar a convencerse que sus poderes paranormales no le permitirían llevar una vida domestica normal, decisión dolorosa pero absolutamente racional lo cual habla muy bien de su falta de egoísmo al no querer condenar a su pareja a una vida que no sería plenamente dichosa, y no dejó de ser un sacrificio personal debido a sus propios sentimientos amorosos. Tal vez por todo esto esa “voz” que escuchaba dentro de sí le dicto un día una psicografia y un mensaje personal: “Pelón(*), toda Verdad es dada a quien la Verdad ve! Eres nuestro y debes tener la Verdad de todo. No analices tus desdoblamientos, es todo lo que te quería decir, mañana tal vez lo agradecerás. Tu padre ancestral y guía. Karl”. Este mensaje explicaría que Benjamín trataba de racionalizar sus trances psíquicos y la palabra “desdoblamientos” revela un desprendimiento del plano físico cada vez que entraba en trance. Seguramente tratar de entender lo que le sucedía provocaba un desgaste mental adicional que su guía “Karl” aconseja no hacer más y aceptar su alta misión. Solari Parravicini anunció incluso su propia muerte acaecida en los años setentas. Es interesante observar que en uno de los sistemas numerológicos que utilice para su estudio sale un N° 12, el número del “Apostolado” que anuncia un destino de notables clarividencias, pero que exige al mismo tiempo un renunciamiento a la felicidad mundana. En otros sistemas numero lógicos salen el N° 20 y el N° 17. estos indican la gran toma de conciencia que debió hacer y la trascendencia mas allá de su muerte que lo convirtió en un ser que será ¡eternamente recordado con agradecimiento por todos nosotros sus compatriotas y por todo aquel que tenga acceso a su legado psicográfico espiritual!
(*) “Pelón” sobrenombre con que la familia llamaba a Benjamín.
Cristina Teruel.


































